Lo óptimo antes que la máxima producción

TempleGrandinExtracto con las principales conclusiones de la entrevista concedida por la reconocida especialista en bienestar animal, Temple Grandin, al diario uruguayo La Nación. En ella señala que sobrepasar los límites biológicos del ganado es contraproducente.

En su adolescencia, Temple Grandin pasaba temporadas en el establecimiento ganadero de su tío en Arizona. Allí comenzó su estrecha relación con los animales, que la llevó a descubrir que éstos también tenían problemas emocionales.

Todo el conocimiento acumulado en sus experiencias y estudio del comportamiento animal llevó a Temple Grandin a elaborar una especie de listado de consejos en el manejo. “Exigir a los animales sobrepasar sus límites biológicos es el mayor enemigo del bienestar animal”, señala Grandin cuando se le consulta sobre su principal observación en el comportamiento de las diferentes especies. Y agrega una afirmación que puede llegar a ser polémica: “Forzar la producción animal en busca de mayores resultados termina siendo contraproducente. Lo ideal es encontrar el nivel óptimo y no el máximo”.

Las siguientes son algunas de sus recomendaciones más difundidas para ganado con la que debe contar toda producción moderna:

  • Hay que terminar de comprender que la gente joven quiere saber de dónde vienen los alimentos y hasta hay algunos que desean conectarse con la gente que los produce, en especial en el mercado de carnes. En general son personas con poco conocimiento de la producción y mucha utilización de telefonía con videocelular.
  • La vocalización con gritos y alaridos genera serios problemas para un buen manejo y dificulta el movimiento de animales.
  • Evitar los golpes a los animales para moverlos o trasladarlos. El ganado se asusta de los ruidos severos fuera del corral.
  • El estrés en el vacuno genera tensión muscular y afecta el pH de la carne, alterando sus condiciones organolépticas.
  • Se mejora el movimiento cuando las instalaciones, como pueden ser las mangas tienen paredes sólidas de cemento que evitan que el animal vea de costado y se distraiga. Las comunes mangas de listones de madera ya no son recomendables.
  • Manejar las luces y sombras en el ingreso de animales a instalaciones cerradas o techadas: es difícil ingresar animales hacia un lugar oscuro, ellos necesitan ver hacia dónde caminan.
  • En los feedlots es clave evitar el recalentamiento de la cabeza cerca de los comederos porque el calor los agita y deben dejar de comer para respirar.
  • El entrenamiento de empleados reduce la posibilidad de lesiones en el ganado. La mayoría de los países productores de carne tiene servicios oficiales en los que funcionan programas de incentivo para el bienestar animal.
  • En el transporte: programar el arribo de camiones, evitar sobrecargar los camiones de hacienda, con entradas y salidas bruscas de los animales, No cargar animales en malas condiciones y prohibir camiones de hacienda en mal estado y sin previo lavado (pisos resbaladizos). Controlar que el conductor del transporte no maneje a excesiva velocidad, ya que puede causar lesiones o machucones.

Temple Grandin es una convencida de que el bienestar animal contribuye con la producción para que funcione de forma eficiente, segura y rentable. Y también cree que las personas con autismo pueden contribuir a un mundo mejor. “Algunas de ellas, con un autismo moderado, han inventado y logrado mucho en tecnología informática y en arte. Ellos son menos sociables, pero ganan en la habilidad del pensamiento. El autismo es un problema de hipersensibilidad sensorial y puede ayudar al resto de la humanidad, mostrando una realidad que de otra forma no podría descubrirse”. La especialista en bienestar animal y diseñadora de instalaciones utiliza su mayor sensibilidad sensorial para desarrollar técnicas de manejo en la producción ganadera.

Temple Grandin comenzó a hablar recién a los cuatro años de edad y fue tardíamente diagnosticada con la enfermedad de autismo, Síndrome de Asperger y TDHA (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad). Su historia de vida muestra su capacidad para transformar su problema neurológico en un descubrimiento constante sobre el comportamiento animal.

Hollywood, la industria del cine norteamericano, se interesó por esta mujer cuya enfermedad la llevo a recorrer caminos alternativos y demostró todo lo que podía aportar su observación distinta, su conexión con los animales y su manera de percibir el mundo. En 2010 se filmó una película que lleva su nombre y que protagonizó la actriz Claire Danes, despertando la esperanza de muchísimas familias de personas con dificultades similares.

Grandin estudió en la universidad estatal de Arizona, y obtuvo su Ph en Ciencia Animal en la Universidad de Illinois. Actualmente es profesora de comportamiento animal en la Universidad de Colorado.

 

¿Cómo descubre usted la manera en que los animales se comunican?

El miedo es una emoción universal que también mueve a los animales a escapar de sus predadores. La investigación científica permitió hacer un mapa de los circuitos del miedo en el cerebro de los animales y en las personas. Ambos pueden desarrollar recuerdos permanentes e imborrables. Un buen ejemplo sería un caballo que ha golpeado su cabeza contra la entrada de un acoplado de transporte cuando se lo sube por primera vez. Esto puede hacer que sea difícil de embarcar por el resto de su vida. Durante la manipulación y movimiento de animales, uno se comunica con ellos. Hay que cambiar posiciones para inducirlos a moverse. Las personas nunca deben gritar a los bovinos o a los cerdos. Los manipuladores deben mantener siempre la calma.

 

– Usted ha explicado en varias conferencias que percibe la realidad en forma secuencial, podría ampliar esa idea? ¿Los animales también pueden tener ese comportamiento?

Mis sentidos son supersensibles al oído y al tacto. Esto lo escribí en mi libro Thinking in Picture (1997). Cuando era pequeña entendía lo que hablaban, pero no podía comunicarme, por eso gritaba. Todo mi pensamiento es visual y siempre prefería estimulaciones distantes y evitar el contacto para no tener sensaciones intensas. Por lo cual podría haber alguna semejanza con las reacciones animales. Cuando el ganado y los caballos están temerosos y asustados, colocan la cabeza arriba, se ve el ojo grande y blanco, mueve la cola hacia arriba y atrás, ponen las orejas hacia atrás. En los caballos es común que aleteen los ollares de la nariz. Cuando están calmos, sus orejas están hacia adelante y sus ojos normales.

 

– Usted señala en sus publicaciones que es mayor el estrés que sufre el ganado en producciones intensivas.

El buen manejo de los vacunos evita machucones que se traducen en la calidad de la carne. En los feed lots hay que controlar el barro, para evitar que la hacienda patine y se caiga, lastimándose. También que no estén sucios porque contaminan con microorganismos (bacterias) que producen enfermedades en los ojos. El otro extremo es cuando lavan a la hacienda con mucha presión de agua, si la temperatura es muy fría los animales sufren El jadeo en un vacuno es distinto al de un perro, es estrés severo. El animal tranquilo, criado en el bienestar de las condiciones adecuadas, mejora las vías de comunicación con el hombre. El ganado debe llegar a la planta frigorífica sin alteraciones.

 

– Las plantas frigoríficas que usted diseña son famosas por las instalaciones curvas o mangas circulares. ¿Cuáles son las ventajas ?

La principal ventaja de una manga curva es que evita que un animal vea a la gente por delante. Ellos tienen un amplio ángulo de visión, pueden ver hacia atrás sin dar vuelta la cabeza, pero hay un punto ciego. A su vez necesitan moverse en grupo, pero en general se lo apretuja y se introducen más animales que lo conveniente en la manga. Las curvas, ayudan a evitar que el animal se sienta un “callejón sin salida”. Y aprovecha la tendencia natural a moverse en círculo alrededor del arreador.

 

– ¿Cree que sus técnicas pueden ayudar a cambiar el preconcepto que hoy tienen ciertas personas al consumo de carnes?

Las personas sobreidealizan la naturaleza. Creo que debemos darles una buena vida a los animales de producción, pero ninguno de ellos habría vivido si no fuera por nosotros. Hemos criado al ganado. La gente olvida que la vida puede ser muy dura y que hay especies como los lobos que comen a sus presas mientras aun están con vida.

 

– Usted señala que el mejoramiento genético puede no mejorar en cuanto a la conducta, ¿puede ampliar esa idea?

Hay animales más agresivos que otros, yo me refiero que biológicamente el mejoramiento genético es relativo en cuanto al comportamiento. Pienso que a las innovaciones no hay que bloquearlas. Por ejemplo hay cerdos que no pueden vivir en grupo, la genética determina el tamaño y el peso. En ese caso las instalaciones son importantes, no pueden estar en un box pequeño y hay que tener en cuenta las divisiones para que esos animales diferentes puedan estar en un ambiente adecuado.

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